Muchas parejas no tienen la oportunidad de verme antes de la celebración de su boda, sobre todo extranjeros que vienen a casarse bajo el sol ibérico. Aunque uno puede tener una idea concreta del estilo y calidad de mi fotografía, es más difícil imaginarse como será el álbum final. Por eso, aquí una explicación detallada de la elección, maquetación y impresión de mis álbumes.
Trabajo con dos imprentas diferentes, cada una con sus ventajas y desventajas.
El álbum “GOLD” viene en tres tamaños diferentes, 30×20, 35×25 y 40×30. Son álbumes horizontales de calidad óptima. Sólo imprimo en horizontal ya que se adequa más a mi estilo de fotografía. Mis reportajes de boda son historias, cuentos que relato de una manera casi cinematográfica de vuestras bodas. Por eso la mayoría de mis fotos están en formato horizontal y por esto maqueto exclusivamente álbumes horizontales. Se imprime en un papel tramado, con una textura muy agradable, casi como si fuera papel de pintura. Tiene multitud de portadas, pero suelo utilizar la solapa o la piel negra. Tiene de media de 60 a 80 páginas. La gran ventaja de estos álbumes es que se puede imprimir a lo largo de dos páginas (la intersección entre las caras de cada página es plana). Eso me da mucha libertad a la hora de maquetar.
El álbum “SILVER” viene en un sólo tamaño, de 33×28, con un tamaño más cuadrado (estilo americano) y donde la foto se imprime en la tapa. Este álbum se parece más a un libro de arte que al álbum “GOLD” ya que no se puede abrir del todo y por lo tanto, no puedo imprimir una foto en las dos caras contiguas. Sin embargo, es un álbum muy chulo, que tiene muchos adeptos entre mis clientes. Otro ventaja es que puede tener hasta 160 páginas.
Mi manera de maquetar es simple, fresca igual que mi fotografía. No me gustan los efectos especiales y adornos. En mis álbumes, la foto coge toda su importancia y le doy a ella toda la palabra. Vaya, que bien me ha quedado esto… ![]()
A continuación, un ejemplo de maquetación, la de la boda de Mònica y David, realizada en la masía ABADAL.
































































































































































































